JABON Y PERROFLAUTAS? NO VALEIS NI PARA PERROS!!
“…-¿No entiende que es completamente inapropiado pintar líderes comunistas en la entrada del edificio Rockefeller?
- No. No creo que nada en el arte sea inapropiado. Pinto lo que veo…”
Tim Robins- Abajo el telón-1999
Una vez más, una inteligente práctica de la imagen, de la palabra, de las ideas. de las emociones… es objeto de censura. Es de coña, a la par que amenazador. Una vez más, las fuerzas armadas del Estado han meado fuera del tiesto. Una vez más, el reflejo de una idea ha movilizado a esa unión de burócratas armados clamando al honor, al respeto, y a la dignidad ‘profesional’ - si se puede llamar profesión al empleo sistematizado de la violencia sin sentido-.
Una sola frase, un imperativo tan lógico como categórico como el de “Mucha policía, poca diversión” ha suscitado la polémica dentro de una sociedad más podrida que los dientes de Yosu Eskorbuto.
Tirando de complejo ‘Pérez Reverte’ (valiente canalla), nos permitiremos el lujo -primera y última- de recurrir a la RAE para analizar tan habilidosa construcción lingüística: ¡Mucha policía, poca diversión!. Comencemos.
- Mucha: más de lo regular, ordinario o necesario.
- Policía: cuerpo armado que se encarga de velar por la seguridad de los ciudadano y el orden público.
- Poca: escasa, limitada, y corta en calidad o cantidad.
- Diversión: recreo, pasatiempo, solaz.
Ahora, hilemos.
¿Hay más miembros de ese cuerpo armado de lo regular, ordinario o necesario? Sin ningún tipo de dudas. En un Estado en que el 20% de la población se ve despojada de desempeñar su labor, conquistar puestos de empleo productivos sería lo ordinario, lo necesario. Pero lo cierto, y amén triste, es que los que rigen los designios de la población conciben como regular armar Gestapos y así defender, a sangre y fuego, los intereses de su capital. Y si la cosa se pone fea, siempre podremos comer botes de humo.
¿Personas armadas - y no de sabiduría- generan que el recreo sea escaso, limitado, y corto en calidad y cantidad? Evidentemente. No nos gustaría que a nuestras fiestas acudieran gangsters. No invitaríamos en Nochevieja a la banda de Sonny, ni a los secuaces de Don Vito Corleone. Si llevan armas será para pegar tiros.
Y puestos a reflexionar sobre la lógica del lenguaje, cabe comentar dos acepciones ‘RAEistas’ para los términos diversión y policía, local o urbana en nuestro caso por ser los artífices primeros de la polémica.
- Policía urbana: la que se refiere al cuidado de la vía pública en general; limpieza, higiene, salubridad, y ornato de los pueblos, encomendada a los ayuntamientos y alcaldes.
- Diversión: en el lenguaje militar -uso apropiado para ésta nuestra faena-, acción de distraer o desviar la atención y las fuerzas del enemigo.
A la vista de todos consta que la señal de la polémica no mancha, no transmite la malaria ni contamina el agua. Otra cuestión es la del ornato. El ayuntamiento de Santander - suplente del victorioso ‘PeP Team’-, a través de la Concejalía de Cultura, subvencionó la ya más que comentada intervención artística urbana. Mas el cuerpo encargado de proteger y cuidar ese ornato ha decidido estudiar -vamos a contar mentiras tralala- la bella destreza del Street Art. Ahora presumen de esnobismo crítico e incluso de talento creativo.
Por ello decidieron censurar lo que les tocaba proteger y cuidar. Lo que os comentábamos: una vez más meando fuera del tiesto. ¿Qué más podemos esperar de un país medieval poblado por súbditos miopes y regido por un monarca tuerto y campechano (sin. heredero de Franco)?
Nosotros solo esperamos una cosa. Hemos encargado lentes de contacto. Os las regalamos. ¡Usémoslas! ¡Avancemos!. Adaptemos nuestro lenguaje al de la nueva élite cultural-armada. ¡Divirtámonos!
P.D.: Gracias y felicidades sabuesos. Estáis convirtiendo a la generación Nintendo en la generación Vendetta.
Max “Aflellou” Estrella a.k.a. Chaos