CRIASTEIS CUERVOS... Y NOS MORDEIS LAS MANOS
“La Justicia emana del pueblo y se administra en nombre
del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial”
Fraga, M. (coord.)Constitución Española. 1978
Título IV. Art. 117.
¡¡Vamos a ver!! La Audiencia Nacional es un tribunal con competencias extrajudiciales. Salta a la vista que sus competencias superan lo judicial invadiendo el terreno de lo político . La cuestión es, ¿por qué ahora se ha montado el gran cir-sco?¿porqué ahora y no hace años?
Garzón, como el resto de jueces de la Audiencia Nacional, han poseído poderes y competencias extrajudiciales durante mucho tiempo y siempre han regateado la legalidad constitucional con la excusa del enemigo judeomasón o la del terrorismo. Es la inquisición de los enemigos del Estado y siempre ha sido cuestionada por los organismos judiciales internacionales.
El Estado ha creado un nido antidemocrático en el que se han incubado magistrados con togas modelo plumaje de cuervo ¡Menudos pájaros! Llámense Garzón, Varela o Marlasca.
Gracias a su autoridad inquisitorial muchos chavales vascos han perdido entre barrotes una parte de su juventud; obreros revolucionarios han sido juzgados como terroristas y los organismos internacionales defensores de los Derechos Humanos han denunciado su práctica por torturadora y antidemócrata. Los procesados en el sumario 18/98, las organizaciones proamnistía o el diario Egin y sus trabajadores han sufrido sus abusos de autoridad en primera persona.
El verdadero problema no es que Garzón haya sido sentenciado. Lo radical es que el Estado reprima su propia creación, rozando los límites de lo fascista. Más aún teniendo en cuenta que el precursor de la denuncia a nuestro “JudgeStar” proviene de una institución funcionarial como Manos Limpias, presidida por el líder de la formación de ultraderecha Frente Nacional.
Garzón ha destapado la caja de Pandora. Si los juicios contra los crímenes del franquismo siguen adelante, el sistema político en el que nos vemos envueltos, mal llamado Transición -no es más que una nueva Restauración Borbónica-, se desmoronaría.
Todo el sistema político español actual se basa en un pacto de Estado que realizaron en el tardofranquismo políticos franquistas teñidos de demócratas, militares, empresarios, el Rey, y políticos de la izquierda embutida en el sistema.
El pacto supuso un cambio en la forma del Estado, pero no en el modo. Esos políticos del tardofranquismo, ocuparon y siguen ocupando los puestos de poder en las administraciones políticas públicas del Estado. Esos políticos franquistas, de ser juzgados con justicia, serían culpables de asesinatos, torturas, represión y crímenes de lesa humanidad (si tenéis tiempo, echad un ojo a los documentos de Amnistía Internacional, por ejemplo).
Serían despojados de sus cargos públicos, ya que en la mayoría de los casos llegaron a ellos por métodos antidemocráticos y anticonstitucionales. Juzgar a estos delincuentes, supone transformar de facto el status quo de este Estado. Se trata de juzgar a presidentes autonómicos, alcaldes, altos funcionarios, empresarios, diputados y senadores actuales, cómplices de los asesinatos y la represión franquista.
Eso el PP, como partido surgido de los sectores reaccionarios de la derecha postfranquista española, lo sabe muy bien. Si los juicios siguen, su partido se desmorona. Si los juicios son una realidad, el pacto de Estado se desmorona. Si los juicios avanzan, su Constitución se desmorona.
No es una cuestión de bandos. Eso es una cortina de humo, desde derecha e izquierda. La cuestión es alterar el status quo: reformar la actual falsocracia española desde la base
Y actualmente no tenemos miedo ni a los grises, ni a la represión. Tenemos mayores niveles de educación, de salud y maneras de no ser manipulados hasta el extremo por los Mass Media… Tenemos que impedir que lo fascista avance, y a día de hoy, nos está mordiendo en la mano.
Y todo esto en un Estado en el que la Justicia se administra en nombre del Rey -a chuparla con el Rey- emanada del pueblo ¿De qué pueblo? En Granada, Alcoy, Colmenarejo, Zaragoza, Vigo o Torrelavega… continúan sepultados hombres y mujeres asesinadas por el fascismo al lado de las cunetas, al tiempo que Camps baila la conga con Urdangarín y la Infanta.
dea iustitia a.k.a. chaos